Louvre

enero 8, 2012

El viaje en el barco turístico terminó, nos bajamos allí frente a la torre Eiffel, el museo de Louvre queda relativamente cerca, pudimos ir caminando y pasear por las calles, pero el tiempo era corto y los lugares por conocer eran muchos, así que tomamos un taxi, me acuerdo que nos cobró 9 euros y nos dejó allí en la entradita del museo de Louvre…

A este de aquí arriba se le llama el arco del triunfo del carrusel, el gandalla de Napoleón se lo trajo desde Venecia, este está al frente del museo de Louvre.

¿Que se puede decir del Louvre que no se haya dicho más? Creo que cualquier cosa que pueda escribir para describirlo se va a quedar muy corta, aun así trataré de contarles mi experiencia, el museo del Louvre es obviamente el más famoso y más importante del mundo, alberga los trabajos de genios del arte, multicultural, originalmente aquí vivían los reyes de Francia, hasta que construyeron el palacio de Versalles, y entonces el rey Carlos V, amante del arte, recopiló su colección en este edificio, y luego comisionó gente para que siguieran embelleciendo, fue quedando tan bien que los siguientes reyes ampliaron la colección e hicieron más reformas al edificio, incluso invertían tiempo, dinero y tenían hombres que se dedicaban a seguir ampliando la colección en el museo, y así ha sido hasta nuestros días.

El edificio es hermoso, cada escultura, cada pared, cada parte del techo, las pirámides de cristal, uno puede estar un buen rato sin entrar al museo solo para admirar la arquitectura del edificio, con el arco al frente y las piramides de cristal, así como se ve en la foto de hasta arriba, el edificio a la derecha, el que está al frente y el de la izquierda (el Ala Sully, el Ala Richelieu y el Ala Denon), cada uno alberga distintas obras en distintos periodos, ¿alguien por aquí leyó el codigo DaVinci? Aquí empieza el libro, este lugar ha sido muchisimas veces mencionado en infinitas historias, en la tele, en el cine, en la literatura, estar al fin allí te hace sentir que formas parte de algo grande, porque también se suma a todo esto la emoción de que vas  ver cosas del pasado, ¡eso! Precisamente se siente mucho como estar en una máquina del tiempo.

Yo solo estuve un día en el museo, algunas horas, pero creo que para conocer bien todo y apreciarlo como se debe, de menos estaría bueno visitarlo unas 3 veces, la foto de aquí arriba es lo que se ve abajo de una de las pirámides de cristal, precisamente entras por la explanada en medio del Louvre donde está la pirámide de cristal principal, allí te checan los de seguridad, bajas por unas escaleras electricas y en el piso inferior están las taquillas, yo a donde fuí hablé en español y así me contestaron, creo, CREO que están instruídos para hablar varios idiomas, pero si van allí chequenle ustedes, no puedo confirmar al 100% ese dato, una vez que pagas tu entrada, me parece que fueron 15 euros, tu puedes pagar un extra más si quieres tu guía de audio, osea, te dan un aparatito por el que escuchas por una cantidad de euros extra…

Alguien sentía un hueco en el estómago.

Una vez que tienes tu boleto puedes pasar a las mesitas del centro, allí tienen souvenirs, y en otras están las chicas de información, cada mesa tiene sus secciones por idioma y allí tomas un mapita con la guia de los edificios y donde están colocadas las obras, es indispensable, porque aun con el mapita, el museo es tan grande que es fácil perderse, con el mapa, ya tú decides por donde empiezas.

Este de aquí arriba es un Rembrandt, se llama Bethsabé con la carta del rey David, para un ilustrador como yo es superemocionante ver estas obras de pintores con famosos, porque verlas en foto no se compara con la experiencia de verlas en vivo, ver la textura del lienzo, las pinceladas, es realmente emocionante.

Jan Steen, uno de los principales exponentes del Barroco, hacer notar que la mayoría de sus pinturas son de gente echando relajo (generalmente en un bar) y el perrito blanco con manchitas café siempre hace su “cameo” jeje.

¡¡¡Que emoción!!! un cuadro de Johannes Vermeer, el astronomo creo que se llama, Vermeer también conocido como “el padre de la iluminación” lo estudiamos en el curso de foto-cine, incluso representamos un par de sus pinturas.

Aquí una de las tantas salas del mueso del Louvre, algunos cuadros son enormes como se puede ver en la foto, y esos banquitos para sentarse son absolutamente necesarios despues de un rato de estar camine y camine.

La entrada al area de Babilonia (en realidad era del antiguo Oriente) parecía un set de Tomb Raider.

Aquí con un androcefalo, y al momento aquí me quedo, luego les sigo contando más sobre el museo de Louvre, au revoir.

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