La torre de Pisa

junio 28, 2012

Despues de una corta caminata llegamos a nuestro destino, la torre de Pisa, que no es otra cosa que la torre donde estan las campanas de la ciudad, superfamosa, ahora mismo me viene a la mente la imágen de la película de Superman IV, donde su personalidad mala le quita lo inclinado a la torre.

Era obligado tomarse la foto empujando la torre como si fuera uno quien la inclina, es chistoso ver que toda la gente por los jardines está haciendo lo mismo, a manera de tip, la foto sale más chida si ponen la cámara a nivel de suelo…

En fotos siempre como que uno tiene cierta idea de la altura de la torre, pero al estar allí la torre se ve todavía más alta, altisima de verdad, y si impresiona verla tan inclinada, justo en los 90s tuvieron que cerrar la torre porque parecía que se iba a caer, tuvieron que venir varios ingenieros para crear una forma en la base que pudiera hacer que la torre estuviera inclinada más tiempo, así lo hicieron y se volvió a abrir al público otra vez 10 años despues…

Justo nuestro anfintrión del B&B, Michele, nos contó que apenas ese mes, las autoridades de Pisa decidieron cobrar la entrada a la torre, porque antes era gratuito, y es un “tramite” bastante engorroso, “atras” de la torre, cruzando el jardín estan las oficinas, allí compran su boleto, dejen allí cualquier bolsa o mochila que lleven en las gavetas, para que no tengan que dar vueltas, , no recuerdo bien cuanto costaba el boleto, creo que eran 15 o 20 euros, hay como varios paquetes, porque incluso puedes escoger un tour donde te muestran la catedral, lo importante es la torre segun yo, así que también está el “paquete” que solo incluye la torre, con el boleto ya vas a la entrada y subes los 200 y pico de escalones…

Subir por la torre es una experiencia chistosisima, les cuento, las escaleras son estrechas, mucho, solo caben apenas 2 personas, y se nota mucho el desgaste en los escalones, lo curioso es que entre más subes, más desgastados estan los escalones, sobre todo al centro, y es sumamente raro subir unos 10 escalones y sentir como la gravedad camiba, pues a veces el centro de gravedad se siente hacía el centro de la torre, y otras se siente hacía la pared externa, no sé, es rarisimo, entonces no puedes subir rápido los escalones, porque como la gravedad cambia hay que estar al pendiente del equilibrio, y si le suman que los escalones son altitos, deben de medir como unos 30 centimetros, pues si es cansadito, tampoco les recomiendo subir si sufren de Vértigo, Nora lo intento pero solo llegó a la primera sección , luego hay que subir unos cuantos metros más, pero ya en ese punto ya estas bastante alto…

Justo en esta parte de la torre estan las campanas, y sí, la orilla tiene apenas un barandal para agarrarte y ver hacía abajo, y ya, no hay más protección, así que esta peligrosón, repito, si tienen vértigo, abstenganse, en este punto todavía falta una sección más por subir, Nora llegó hasta aquí, yo si todavía me fuí hasta arriba…

Había luna llena…

Estar hasta arriba es una cosa de lo más increíble, lastima que mi foto me la tomó un viejito que estaba hasta arriba y salió toda movida, pero en fin, les dejó un videíto de la torre de Pisa, desde abajo hasta arriba, ciao.

Montík

junio 24, 2012

Probablemente este es uno de los posts que más trabajo me va a costar escribir, “dejamos ir” al Montiksillo ayer por la tarde, ya estaba viejito, justo la semana pasada había cumplido 15 años, y fue el perrito más lindo y más bueno que se puedan imaginar, un perro que fue muy querido, y al que voy a extrañar muchisimo, escribo esto suspirando y con los ojos vidiriozos porque de verdad me siento muy triste de que ya no lo encontraré al llegar a casa, ni me vera con sus ojitos, ni me movera la cola, de verdad estoy muy triste, sobre todo viviendo solo, el Montík me hacía muchisima compañía.

Hacía años desde que habíamos tenido nuestra última mascota, desde que estaba en Kinder, fue el Manitas a quien tuvimos que dejar en Teotihuacan, como mi papá era militar nos cambiaban de casa a cada rato y en los lugares donde teniamos que vivir no nos dejaban tener perro, las ganas eran muchas y ya por fin, con un lugar estable, era el momento de tener mascota de nuevo.

El Montík llegó en Junio del 2007 a la casa, chiquitito, tendría como 15 días de nacido, lo había traido mi mamá en una cajita de zapatos desde Martínez de la Torre, mi papá estaba viviendo allá, y tenía un amigo que tenía una perra boxer, y en sus 2 camadas anteriores siempre había tenido un cachorrito albino, mi papá le pidio que cuando se volviera a embarazar la perrita le apartara a ese boxer, y sí, la perrita se embarazó pero del perro del vecino, que era un labrador, salió esta raza criolla que ni idea como se llame, y en esa camada nació el Montík.

Fue una sorpresa para nosotros, sabía que estabamos en proceso de tener perrito, pero no sabía exactamente cuando lo traerían, yo estaba muy ocupado con los exámenes finales del bachillerato y los ensayos de Jesucristo superestrella, y emocionado porque en unos meses entraría por fin a la Universidad, mi mamá viajaba cada fin de semana a Martínez de la Torre a ver a mi papá y justo en uno de sus regresos llegó con la cajita de zapatos donde estaba el Montik, chiquitito, muy bonito, con su chipito negro y sus ojitos superexpresivos, el perrito más bonito que había visto en mi vida.

Le pusieron Montík, porque un año antes  a mi papá lo habían mandado en el ejercito a estar 9 meses en la selva chiapaneca vigilando al EZLN, allí los nativos en no sé que lengua indigena le decían “Buenas tardes Montík” que era como decir respetable señor, a mi papá le gustó eso y el fue quien le puso nombre al Montiksillo, y en seguida todos nos encariñamos, más yo, lo tenía siempre en mi recamara, le ponía unas tablitas a manera de barrera para que no se saliera del cuarto y se fuera a caer por las escaleras, como mi mamá se iba los fines de semana a Martínez nos encargaba a mi hermano y a mí al Montik, así entonces, nosotros nos lo llevabamos a los ensayos de Jesucristo Superestrella, y todas las chavas se volvian locas por el perrito, todas lo querían cargar y darle de comer con su mamila, le llevabamos mamila con leche, a la directora de la obra no le gustaba que llevaramos al Montik porque causaba mucha euforia, igual no le haciamos caso, siempre nos acompañaba.

En un principio el Montík andaba suelto en la calle, y le abriamos la casa para que se metiera y durmiera con nosotros, pero siempre andaba en la calle, se llevaba mucho con Gufy, un chihuahua de unas vecinas, cuando el Montík todavía tenía casi el mismo tamaño que el chihuahuita, allí andaban los dos perrillos corre y corre en la calle.

Una vez se quisieron robar al Montík, como la zona donde vivo apenas comenzaba a crecer y no estaba muy habitada, había muchas casas vacias, yo me asomaba por la ventana a cada rato para ver que el Montiksillo estuviera allí frente a la casa, pero no estaba, salí, lo empezé a buscar y sospechosamente a los minutos, estaba en la planta alta de una de las casas abandonadas a unas cuadras, me lo traje enseguida a la casa.

Luego era chistosisimo que te acompañaba casí hasta la carretera, caminando unas 6 cuadras, y tú le decías “Montík, ¡Regresate!” Y el perrito entendía y solito se regresaba a la casa, nunca se perdía, y cuando nos ibamos en el coche con mi papá el perrito salía corriendo atras del carro, rápidisimo, como mi papá no quería que lo fueran a lastimar por andarnos siguiendo, aceleraba para que no nos alcanzara y se metía en alguna calle para según él salir por otro lado, quien sabe como le hacía, pero el Montík siempre nos encontraba de frente, jajaja, de nada servían todas esas maniobras.

Una vez lo lastimaron, llegamos a la casa y cojeaba de una patita, se recuperó pronto de eso, pero desde esa vez su caracter cambió, se volvió más arisco y más agresivo con la gente extraña, y se le aventaba a la gente que pasaba en bici para morderlos, siempre sospeché que lo debió haber lastimado algún ciclista, mi papá puso barda en la casa y desde entonces había que sacar al Montik encadenado a pasear para que no fuera a lastimar a alguien.

Desde el primer día que le pusimos su cadena y hasta la semana pasada, siempre llevé a pasear al Montík, y ¡Como jalaba ese perro! tenía muchisima fuerza, como comía bien estaba musculosillo, y movia sus costillitas de una lado para otro al caminar, con la cabeza bien en alto, y siempre peleandose con otros perros, yo no lo dejaba, pero les gruñía y había que emplear más fuerza para alejarlo de las peleas, se le encrispaba el lomito cuando estaba muy enojado.

Hizo muchas travesuras el Montík, una vez me acuerdo, que de pronto quedó la puerta abierta de la reja de la entrada y que se escapa el Montík, salimos corriendo atras de el mi papá y yo para que no fuera a morder a alguien, y que se mete a la casa de un vecino que luego le daba de comer al Montík (Es que le caía bien) y que se va corriendo a su recamara, se sube a la cama y empieza a brincotear como niño chiquito, jajaja, que risa nos dió, bue… no creo que al vecino le resultara tan simpático como a nosotros.

Otra fue esa vez que llegué de la Uni, y me encontré a mi mamá regando las plantas frente a la casa, y el Montík saltando para tomar agua segun el del arco del chorro de agua, chistosisimo. En otra ocasión mi mamá había hecho albondigón para comer, y aquí luego de las tortillerías mandan a un fulanillo en moto gritando “Tortillas” para que le compres, mi mamá oyó que gritaba el de las tortillas, salió a comprar y dejó el albondigón en la mesa, cuando regresó el Montík se había comido todo el albondigón y mi mamá enojadisima, todos nos reímos mucho, a ella no le causó tanta gracia, hasta años despues cuando contabamos esa anecdota, comimos pizza ese día.

Alguna vez lo llevamos al mar, para que corriera, y allá andaba el perrito corre y corre como loco, como le gustaba correr al Montík, y repito, con una velocidad impresionante, y no se cansaba, luego lo metimos al mar pero pobrecito, nunca le atinó a nadar como hacen otros perros, se quedaba como pasmadito y se iba de lado, lo tuvimos que cargar todo el tiempo.

Era una pequeña ficha, estuvo muchisimas veces en el antirabico “detenido” por andar mordiendo gente, siempre cuidabamos no dejar la puerta del portón abierta, pero a veces el perro nos cachaba entrando y se salía corriendo y pescaba a alguna victima, mordió a una niña, a 2 viejitas, varios borrachos y mal vivientes, un par de niños, una muchacha, a varios perros…

Pero pobrecito, cuando mordía a alguien, en seguida la gente se iba a quejar al anti-rábico, malamente, porque solo tenían que preguntar por su cartilla de vacunas en la casa, pero en fin, se ardían porque el Montík los mordía, entonces el anti-rábico mandaba una carta de presentación, llevabamos al perro al modulo, con su cartilla para que vieran que estaba vacunado, y aun así, lo encerraban una semana para “estar en observación” y el pobre perrillo todo estresado, lo ibamos a visitar todos los días y siempre lo dejaban salir 2 o 3 días antes, claro está había que pagar “gastos de consumo” croquetas y agua al quintuple de lo que costaban, pero en fin, nos regresaban al Montík.

Una vez de nada sirvió, mordió a una viejita, lo llevaron al anti-rábico, estuvo una semana, fuimos por el, y bajando del carro, sale corriendo del carro y se va directo a morder a otra viejita, dhuuuu, entonces otra vez lo acusan, va de nuevo ese mismo día al anti-rábico, y el encargado de allí “Tiene que tener encadenado a su perro o lo mando a sacrificar”. Pero ya no hubo que dejarlo otra semana en “observación” pues acababa de salir, solo se pagaron “los gastos de papeleo” ¬_¬

Aquí segun yo posando muy rudo para una onda, y el Montík asomado junto a su colchón recargado en la pared muy tierno, echó a perder toda la rudeza de la foto 😛

Ah, porque el Montík tenía su colchón a donde dormir, y le encantaba, si se lo quitaban para lavarlo andaba cerca de su colchón y le urgía ponerlo en el piso para recostarse, si su colchón no estaba listo, entonces daba vueltas y vueltas en circulo mientras rascaba el piso, aun no sé porque, y luego se acostaba, y siempre te echaba una miradita si lo veías hacer eso, hasta que claro, su colchón estaba listo y corría a acostarse sin importar que apenas se lo pusieramos en su lugar.

Era un perrito muy sediento, tomaba muchisima agua, se acababa sus platos de agua y a cada rato había que estarle poniendo, bueno, se entiende, este es un lugar muy caluroso, pero aun haciendo frío siempre tenía sed.

De comida ya ni hablemos, todo el tiempo se la quería pasar comiendo, siempre le invitabamos cosas, como no era un perrito destructor, no mordía muebles, ni puertas, ni rompia cosas, tenia carta abierta para estar caminando donde quisiera por la casa, a la hora de comer, mi mamá nos llamaba e ibamos a la cocina y el primero en estar allí era el Montík, y era muy pedinche, recargaba su chipito en tu pierna y te hacía unas miradas para que le invitaras algo de comer…

Le enseñamos que se tenía que sentar para ganarse un cachito de algo “¡Sientate Montík!” Y el perrito muy obediente se sentaba, le fascinaban los adobos, la carne molida lo ponía muy nerviosito, le encantaba, el merengue del pastel, el helado, el flan, leche, las galletas de animalitos eran sus favoritas, las tronaba con mucho gusto cuando se las comía, en casa nada más nos las comiamos el Montík y yo.

Esta foto de aquí arriba es significativa, allí estan mi papá, mi hermano y el Montík, los extraño mucho a los 3, ninguno esta físicamente con nosotros ya.

Yo vivo en un fraccionamiento al norte de la ciudad que en aquel entonces era nuevo, muy cerca del mar, entonces toda la parte de “atras” la que daba hacía el mar, estaba desierta, literal, habían unas casas en obra negra, como que las estaban construyendo y las dejaron a medias, y a lo lejos unas dunas, como ya no podiamos dejar al perrito suelto en la calle, yo me lo llevaba con su cadena hasta las dunas, muchas cuadras lejos, como unas 15, y ya llegando allí, donde no había nadie, lo soltaba, apenas chasqueba el sonido del gancho de su cadena indicandole que estaba libre se ponía a correr, corría exageradamente rápido, era muy veloz…

Se echaba carreras sin exagerar como de media hora, no sé de donde sacaba tanta energía, corría y corría en esas dunas desiertas, a mí me servía de reflexionario llevarlo todas las tardes allí, sus “paseos” duraban como 2 horas, salía de la Uni por decir a las 3 o 4, llegaba a mi casa a las 5, apenas comía algo y como a las 5:30 me lo llevaba a pasear y ya regresabamos dos horas despues, repetí esa rutina como por tres años, los primeros en los que estuve en la Uni…

Despues los paseos tuvieron que hacerse más cortos, avanzaba en los semestres y tenía menos tiempo libre, aparte de que empezé a trabajar con mi papá, así que los paseos tuvieron que hacerse también nocturnos, ya no duraban 2 horas, eran como de 45 minutos, rodeaba la parte donde estaban las casa abandonadas…

Luego la zona empezó a crecer, las casas se llenaron de gente y tuve que hacer más corto el paseo del Montik, como de media hora, aun así y aunque ya la edad le empezaba a pegarle, perdió un diente inferior, estaba chimuelo, y le salieron canitas en su chipo, aun me jalaba cuando lo llevaba a pasear…

Tenía ojos muy expresivos mi Montiksito, no eran ojos de perro, eran como de persona, siempre te miraba, a donde sea que estuvieras en la casa el perrito te acompañaba, estaba allí contígo, y como cuidaba bien la casa de los malhechores, se había hecho su fama de perro bravo, te sentías seguro.

Tenía un oído o un sentido del horario impresionante, quiza ambos, ya en los últimos años de la universidad, a veces llegaba de la escuela como a las 10, o si alcanzaba a mi papá en su trabajo llegabamos como a las 8:30 de la noche, y el perrito sabía que ibamos llegando, mi mamá nos decía que unos minutos antes de llegar se ponía inquieto, corría junto a la puerta, empezaba a mover la cola y a ladrar hasta que llegabamos…

Que bonitas bienvenidas hacías chiquito, abría la puerta y allí asomaba su cabeza, y brincabas y movias la colita, y me ladrabas, pero era un ladrido especial, el que nada más hacía cuando quería que lo sacara a pasear, entonces tomaba su cadena y el ruido que hacía al chocar el metal de los eslabones lo hacía salir disparado a la puerta del portón, ni bien le abrochaba el gancho en su correa ya me estaba jaloneando para que abriera la puerta del portón y salieramos a pasear, le encantaban sus paseos, regresaba muy sediento, directo a la cocina donde lo esperaba su platito con agua…

No lo dejaban subirse a los sillones, una vez bajé las escaleras y que me lo encuentro dormido allí, le tomé la foto incriminatoria, porque si lo cachabas rápido se bajaba para que no lo vieras, pero esa vez estaba bien dormido…

…Ya se dió cuenta hasta que estaba junto a el.

A veces, cuando estaba en casa y llegaba su hora de pasear, el Montík subia las escaleras, iba hasta mi cuarto y empezaba a rascar la puerta ¿Quien le enseñó a leer la hora en el reloj? Nunca entendí como le hacía, pero era muy puntual, así que me levantaba del restirador y lo llevaba a pasear…

Le gustaba que le rascaras el pechito, se acostaba en su colchón y si uno le rascaba el lomito, se ponía de ladito y alzaba sus patitas delanteras, y le rascabas el pechito, y el levantaba su patita y te abrazaba el brazo en señal de cariño, y juro que sonreía.

A veces si tu estabas sentado se te acercaba y se te empezaba a embarrar como si fuera un gato, para que lo rascaras y le hicieras cariños, le gustaba que le rascaran atras de las orejas y arribita de su rabito…

Tuvo que estar varias veces en cirugía, la primera vez fue porque se peleó, le abrieron el labio y se le tuvieron que meter puntadas porque literalmente le quedó colgando su labio por uno de los costados de su chipo, otra vez fue porque le empezó a salir un tumor en sus testículo y lo tuvieron que capar, despues le volvieron a salir tumores en sus patas, uno muy grande y también lo operaron, y hace unos años le salieron tumorcitos en sus orejas, primero en una y luego en la otra, como si fueran globitos de agua, le mocharon sus orejas, pobrecito, pero era necesario para que siguiera viviendo…

Ya últimamente se había llenado de tumores, bolitas por todas partes, pero que ya no se podían operar, tendra como año y medio que el Montík dejo de subir las escaleras, siempre durmió en su colchón en la planta alta, pero sus patitas ya no tenían fuerza para subir los escalones, tendrá como medio año que incluso ya no se podía levantar bien, le costaba mucho pararse, sus ojitos se pusieron opacos, y su pelito ya no estaba terso como antes, los últimos meses había días que ya ni se podía parar, había que ayudarlo empujandole para que tomara impulso y pudiera pararse, sus paseos ahora eran realmente cortos, de 15 minutos, porque se cansaba mucho al caminar, pero aun tenía su miradita y te pegaba su cabeza, con su nariz siempre humeda, ya estaba muy cansado el pobrecito, en años perros tenía 105.

Gracias Dios mío, me diste el mejor perrito que pude tener, lamento mucho no haber podido teer más tiempo para cuidarlo, pero el sabía cuanto lo quería, viviendo solo estos últimos 4 años… bueno, no solo, me acompañaba el Montik, hizo que me sintiera seguro en casa, platicaba con el, le hacía cariños, lo consentía, si hacía calor hasta le ponía su ventilador para que no estuviera acalorado, que difícil es escribir en pasado, se siente un vacio tan grande y profundo, me tiemblan las manos sobre el teclado y se me salen las lágrimas, y se me cierra la garganta, voy a extrañarte muchisimo Montík, se me hace muy raro bajar las escaleras y no encontrarte fiel compañerito, ya no puedo abrazarte ni besarte, pero debes saber que te quiero muchisimo, y que algún día nos volveremos a encontrar.

Más de Pisa

junio 24, 2012

Esta foto que ven aquí arriba, es la estatua que está al frente de la Escuela normal superior de Pisa, el “Harvard” de Italia, aquí estudió gente como Fibonacci y Galileo, entre muchos otros afamados…

Seguimos caminando por las calles de Pisa, que estan llenas de fuentes, con cabezas de leones de donde desde sus fauces escurre agua, te sientes un poco en el pasado, sé que lo repito mucho pero así es, sus calles no han cambiado desde hace muchos siglos, circulan pocos carros en realidad, casi toda la gente anda en bici, y las calles son estrechas y no están en cuadriculas, estan algo laberinteadas, aunque no tan rebuscadas como en Roma, aquí realmente no te pierdes, creo que alguien que este unos 4 días en Pisa ya las conoce de Pe a Pa…

Hay varias partes que tienen como tuneles cortos, como la foto que se ve arriba, y la ciudad es sumamente tranquila, me parece que fuimos entre semana y todo super-relax…

Las fotos de mi cuarto en el Michele Guest house, el mejor cuarto que tuve en Europa, como les comentaba en mi post anterior, bueno, esta entre ese y el de Paris…

Con esto los dejo, luego les sigo contando más de Pisa.

Llegando a Pisa

junio 20, 2012

En el camino hacía Pisa pasamos por Florencia, lamentable que no tuvieramos más tiempo, hubiese estado de pelos pasear allí, de Roma a Pisa debimos hacernos como unas dos horas y media, con una vista preciosa, como ya les había contado, los hospedajes en Italia estuvieron a mi cargo, nos bajamos de la estación del tren, caminamos un par de cuadritas para llegar al B&B de Michele, Michele guest house, y dejenme decirles que Michele fue probablemente nuestro mejor anfitrión en todo europa, fue el que más empeño le puso a platicarnos acerca de Pisa, explicarnos el mapita, recomendarnos restaurantes, gelaterias, nos explico la historia de su ciudad, los edificios importantes, en fin… todo con santo y seña, y mi cuarto fue el mejor que tuve en europa, en fin, todo genial, si van a Pisa recomiendo ampliamente este B&B, Michele es un tipo de lo más amable, comienza hablandote en ingles pero termina hablandote en italiano, jejeje, ningún problema porque todo se entiende, es parecidisimo al español…

Pisa tambien tiene una calle peatonal, corso Italia, practicamente solo había que seguir esa calle empedrada para llegar hasta la torre de Pisa, que era nuestra meta, atraviesas toda la ciudad en 2 patadas, no es muy grande, y realmente puedes ver a la gente nativa de allí, no es tan cosmopolita, y dejenme les digo que las chavas más bonitas que he visto en mi vida las ví allí, ¡Que barbaras! ¡Parecen modelos todas!

Andan mucho en bici por allá…

Fiume arno, fiume quiere decir río, y abajo de esos edificios que ven allí hay localitos de tiendas, y las mejores gelatterias (heladerías) del mundo, delicioso, prueben el helado de chocolate, y aparte estan más baratos que en Roma…

Este tipo de arquitectura con columnas y arcos se ve mucho aquí en Pisa, todo realmente es antiguo, no se ven muchos edificios modernos…

Luego les sigo mostrando más de Pisa, me voy con Any a cenar, nos leemos luego.

😉

 

Sigan mandando sus preguntas a montiksillo@hotmail.com, estoy tomando nota, todo está siendo tomado en cuenta.

😉

Hacía Pisa

junio 17, 2012

Nos levantamos tempranito para desayunar, ir al metro para que nos dejara en la estación de trenes que nos llevaría a Pisa, como dato curioso dejenme les cuento que allá en Italia, es el país donde más ví que quieren a sus mascotas, en cafés, restaurantes, y demas establecimientos del estilo, te dejan entrar a comer o a tomar algo con tú perro, y se nota que los perritos estan de lo más acostumbrados a eso, ni se estresan, ni nada, quietecitos allí viendo todo, como se ve en la foto de aquí arriba.

Ya allí en la estación de trenes esperamos un rato, estabamos junto al cartelón donde se anuncian las salidas, era de esos como los que salen en las películas que tiene cartones como en una ruleta, pero que son muchisimos, aun así, nada, cero información, como temíamos que nos pasara lo que nos pasó en el trayecto de Valencia a Barcelona,  fuimos a preguntar al anden donde se supone que salía el tren, y sí, ya estaba nuestro tren alistandose, así que si van para allá, no se fíen nunca de los letreros o de que anuncien las salidas, ¡Pregunten! Todo el tiempo ¡Haganlo!

Una de las cosas que no me gustó de la gente de Italia, sobre todo de las mujeres, que sí, son guapisimas, ¡El rumor es cierto! Pero fuman demasiado, mucho, me acordé porque justo cuando estabamos en el anden del tren, que volteo hacía las vías porque creí mirar una extraña piedra amarillenta, no eran piedras, eran colillas de cigarro que tapizaban las vias cual piedritas, y en todas partes, en las banquetas, en la calle, fuman mucho, es desagradable.

Salió nuestro tren, y el paisaje es hermoso, pasa junto a el mar Tyrrhenian, que forma parte del mediterraneo y toda la región de la Toscana, que es como un paisaje sacado de cuento de hadas, campos en varios tonos vivos de verde, que parecieran recortados todos por jardineros, con pinos formados a la misma altura, recortados también impecables, hasta arcoiris nos tocó ver, como pueden verlo también en el video…

Luego les sigo contando más…

Este es en la Plaza San Pedro, allí en el Vaticano, está algo oscuro, pero algo se alcanza a ver… 😛

La plaza de San Pedro

junio 13, 2012

Salimos del museo del Vaticano para rodear “la cuadra” e ir hacía la Plaza de San Pedro, al frente del Vaticano, allí les va un tip, las mismas mugritas religiosas que venden en el museo las tienen en la parte de afuera en la calle, y mucho más “baratas” sí, así entre comillas porque también estan caras, compré rosarios porque mis tías me pidieron, pero la neta yo no hubiera comprado nada allí 😛

Bueno, igual y los nacimientos sí, porque estan bien chidos, despues de estar un ratito allí, que mis amigas también compraron el bonche de souvenirs pa´su gente querida, ya nos fuimos hacía la Plaza de San Pedro, con su enorme cupula al fondo, la plaza rodeada de enormes columnas con sus santos o vayan a saber que eran ¿monjes? ¿papas? 😛 hasta arriba, y el obelisco al centro…

Ahh… y la fuente se me olvidaba 😛 La verdad es que estando allí, como lo dije en el episodio del podcast de El Escorpión, pues la referencia que uno tiene es ver el vaticano en la tele cuando es alguna fecha religiosa y que sale el Papa para dar alguna misa o algo así, pero yo me imaginaba la escena en la que el Escorpión le dispara una flecha de pintura a Trebaldi desde la parte alta de las columnas, jejeje, y aunque en la tele la plaza luego se le ve atiborrada de gente, se me figuraba más grande, que si esta grande, pero yo me la imaginaba todavía más, y no, aunque las columnas me las imaginaba más chaparritas y estan muy altas…

Luego les trepo un videíto, ojala se pueda ver, porque está medio oscuro, ciao.