Venecia

agosto 3, 2012

Venecia es un show muy, MUY diferente a las otras ciudades que visité en Europa, para empezar, todo aquel detective o agente secreto que se precie de serlo tiene que visitar en algún momento Venecia, ¿Cuantos libros lo toman como escenario? ¿Cuantas películas? Es una ciudad muy romántica al mismo tiempo que misteriosa, demasiado bonita y a la vez demasiado intrigante.

Llegamos a nuestra estación de llegada y tuvimos que esperar a Lorenzo, nuestro anfitrión, porque aparentemente nos habíamos equivocado de estación y llegamos una despues, me sorprendió que Lorenzo rápidisimo dió con nosotros, osea, nunca le mandé fotos nuestras ni nada, y me vió como si nos conocieramos de años, y platicó con nosotros con mucha naturalidad, no sé, igual y soy medio paranoico pero me frikeo algo, en fin…

La cosa es que el B&B de Lorenzo no tiene anuncio afuera, y como las “calles” de Venecia son laberinticas, el tenía que pasar por nosotros para llevarnos, pues no hay letreros afuera que indiquen que es un hostal, caminando hacía allí, Nora ya me había pedido que hablara con Lorenzo para que Match no se quedara con nosotros, pues parecía que era toda su intención para poder conquistar a Maggie, le platicamos como estuvo todo el asunto y nada más se reía, lo chistoso era que nos empezaba hablando en español y terminaba en Italiano, pero como son muy parecidos los idiomas nos entendíamos perfectamente.

Todo te impresiona allí, lo repito mucho pero no me cansaré de hacerlo, era como estar en una película, pero esta vez era una película de James Bond, ¡¡¡Genial!!! Como no hay calles, caminas por como pasillos, literal, donde caben máximo 3 personas y apretadas, son muy estrechos, y no tienen orden, no existen las “avenidas” por decir, ibamos a ciegas confiando en Lorenzo, llegamos muy rápido al B&B, es una casita por fuera, ya al entrar subes unas escaleras y allí en la parte superior es una casa que te renta Lorenzo, tiene todo, sus recamaras, su baño, su cocina, compu con internet, muy fresa el asunto la verdad…

Total que Lorenzo se puso a platicar con el Polaco, le dijo que pues no tenía lugares, que había que tener una reservación con meses de anticipación, en fin, pero se portó chido con él y le regaló un mapa de Venecia, le llamó a otro amigo que tenía un B&B y ya lo comunicó y ya se fue para allá, ya más tranquilo sin Mach, Lorenzo nos regaló nuestro mapa de Venecia y ya nos indicó donde estabamos, cuales eran los lugares chidos para ir, a donde teniamos que ir a cenar, hasta nos dió un cupón y nos dijo a que hora pasar, recuerden, estabamos en Europa, allá cierran los restaurantes en la tarde y los abren hasta en la noche…

Lorenzo nos dió las llaves, nos dijo donde estaba todo en la casa y en Venecia y se despidió, nos veía hasta mañana, dejamos las cosas y nos fuimos a recorrer la ciudad, viendo el mapa a cada minuto, les digo, es un laberinto, luego les trepo un video para que vean de que hablo…

Apenas caminamos un par de “calles” (pasillos) y de inmediato empieza la zona comercial, y es como estar frente a un aparador de un centro comercial, jeje, es rarisimo, la verdad es que no me lo esperaba, nosotros ibamos camino a la plaza San Marcos, y estaban todos estos apradores llenos de cafés, restaurantes, tiendas de ropa, pero lo que más robaba tú atención eran las tiendas de mascaras, hay muchas tiendas de esas, y son muy bonitas, y hay de todo, y estan muy bien decoradas, y de todos los tamaños, y te puedes pasar horas viendo cada una…

A veces, entre las callesuelas, llegas como a pequeñas explanaditas, o plazitas, hasta sus iglesias tienen y todo el asunto, o hay como estaciones para que tomes tu gondola, que son caras, 100 euros el paseo, hagan cuentas, quiza para la próxima vez que visite Venecia si la tome, con mi novia al lado…

Y así seguimos, caminando por los pasillos hasta llegar a la plaza San Marcos, que la verdad no estaba nada lejos, casí que en 10 minutos estabamos allí, nos hospedamos muy cerca, y mientras ibamos viendo todos los aparadores…

Y llegamos a la plaza San Marcos, y apenas eran como las 5, pero ya estaba anocheciendo, eso era un poco frsutrante en Europa, había que apurarse para aprovechar el sol que todavía alumbraba algo para tomar fotos chidas, pero de eso les cuento en un próximo post, ciao.

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