De nuevo en Valencia

octubre 3, 2012

Tempranito tomamos un tren y nos fuimos de regreso a Valencia, esta vez se me hizo un poco más largo el trayecto, pero pronto ya estabamos allí, y nos tocó un día muy soleado, muy agradable, Valencia es una ciudad superbonita y muy limpia, y con unas chicas guapisimas, el buen Alex vive muy cerca de la estación de trenes…

Una vez en el piso de Alex, nos bañamos, nos cambiamos, y ya descansados y con muchas ganas de recorrer la ciudad Alba y Alex nos dieron un pequeño tour, como dije antes es una ciudad preciosa y hay mucho que ver, y lo más padre era que esta vez estabamos rodeados de más amigos y no sé ustedes que piensen, pero entre más grande son los grupos de amistad más chido es, tienes más gente con quien compartir experiencias chidas, no se lo digo mucho a Alba, a Alex, a Vivi o a Nora, pero yo valoro muchisimo la amistad que tengo con ellos y de verdad son gente a la que quiero y aprecio muchisimo…

Hubo una cosa curiosa a la que ya no le tomé foto, pero se las cuento, en una de las calles estaba en una esquina un “torero loco”, era un viejito que tenía un tablón lleno de fotografías de cuando el era torero, y el iba con su traje de luces y su capa roja, y hacía movimientos como de que toreaba y luego se paraba muy derechito para que vieras sus fotos, nadie lo pelaba al pobre, me imagino que ya estan acostumbrados a verlo, pero a mí si se me hizo muy curioso.

Calles impecables, ni una basurita, bravo.

Con mis amigos, Alex, Nora y Vivi.

Seguimos caminando y ya Alba y su familia nos esperaban para comer en un restaurante en Rusaffa, es una zona de Valencia que así se llama, según entendí es un nombre árabe y allí era como su zona de comercio, y a la fecha hay un mercado allí, el mercado de Rusaffa, y justo allí donde comimos, juntito estaba el hotel Rusaffa donde nos quedamos cuando llegamos…

No recuerdo bien que fue lo que pedí, pero era una hojaldra, con un huevo, con champiñones medio crudos, muy rico pero te servían muy poquito, me quedé con hambre…

Luego el plato fuerte era como una croqueta de res, como la que viene adentro de una hamburguesa pero sin el pan, y lo mismo, muy rica pero muy chiquita…

Y el postre, helado de chocolate con Zucaritas, no lo había probado así pero estaba bastante sabroso, y aun así me quedé con hambre, pero al momento era suficiente, también empezaba a soplar un vientecillo frío, así que regresamos al piso de Alex para ponernos algo más abrigador, y salir de nuevo a la ciudad pues Alex me había prometido llevarme a una tienda de cómics que estaba re-chula, y sí, así fue, pero eso se los cuento en el siguiente post.

Anuncios